"te amo, James"
Neighborhood MILFs
chapter 8
by
copier
· original author:
goro-goro
"¿de verdad?"
"Así es, cariño. Yo...", Angela se tomó un momento para pensar en las palabras adecuadas, su corazón latía a un ritmo acelerado por la emoción y el deseo de decirle a James cómo se sentía. "Te veo con otros ojos".
Esto tomó por sorpresa a James. Antes de qué el adolescente pudiera decir algo, la mujer con obesidad extrema puso su mano regordeta sobre su boca y lo empujó suavemente contra la pared, presionando su cuerpo contra el de James con diversión y placer. El adolescente tuvo una ereccion que presionó contra el estomago de la mujer mayor. Angela tenía una mirada brillante y alegre cómo nunca antes había pasado antes.
"Cuando me defendiste de esos niños, comencé a sentir algo por tí. Fue algo que no he sentido en mucho tiempo", comenzó a sincerarse, "cada cosa qué has hecho por mí, cada palabra...he pensado en todo eso. No he tenido un hombre igual a tí. Eres muy diferente a todos mis ex novios, por no decir mejor que esas excusas de hombres".
James soltó un gemido ahogado. Angela retiró la mano de la boca del adolescente. Al hacerlo, James tomó una bocanada de aire.
"Pero...pero yo arruine tu vida...", fue interrumpido por Angela, quién presionó su enorme cuerpo con más fuerza, haciendo qué James gimiera, pero fue más por placer que por dolor.
"Y fue para bien", dijo con franqueza, "mirando atrás, ninguno de esos hombres superficiales me amaba de verdad por quién era, sino por mi cuerpo". Llevó su mano derecha a la cabeza de James, revolviendo su cabello, mientras que con la mano izquierda froto el torso tonificado del adolescente. "Me hicieron a un lado y nunca se preocuparon por mí", lágrimas comenzaron a salir de sus ojos, mezcladose con las gotas de agua de sus mejillas y sus cuatro papadas. James secó las lágrimas del rostro regordete de la mujer.
"Angela...", dijo James débilmente, con el rostro rojo como un tomate.
"Te perdono", dijo Angela con total honestidad, su voz amenazaba con quebrarse, "amo cada parte de mi cuerpo, y todo es gracias a tí", su mano regordeta con dedos de salchica se posó en el rostro de James, "me hiciste sentir cómo una mujer, no cómo una carga inútil. Eres más valioso que cualquier hombre qué he conocido".
"Ange..."
Sus palabras fueron ahogadas por un beso profundo de los labios carnosos y suaves de Angela. Él no opuso resistencia, y ella no quería dejar de presionar sus labios con los de él. El apasionante momento duró unos pocos minutos, ambos respirando por la nariz para una mayor duración. Finalmente, Angela separó sus labios para recuperar el aliento y retrocedió un paso, poniéndose debajo del agua que caía sobre su cabeza para refrescarse.
Ese fue el primer beso que James había tenido en su vida. Nunca antes había tenido novia. Hoy tal vez sería el día qué eso cambiaría de una vez por todas.
"Angela...", dijo James.
"James, te amo. De verdad te amo", dijo la mujer con obesidad extrema, "dijiste que era hermosa sin importar mi peso, y te creo. He visto cómo me has mirado, cada vez qué dormíamos juntos en la misma cama, cómo me has tratado...he tomado en cuenta cada momento..."
"Yo también te amo", era el turno de James de ser sincero, "es cómo tú dices, me enamoré por quién eras y no por cómo te veías".
"James...", la voz de Angela se había quebrado y más lágrimas salían de sus ojos mientras gotas de agua caían sobre su rostro como una cascada.
"No importa que seas mayor qué yo, te amo sin importar la diferencia de edad entre nosotros. Tu peso tampoco ha sido un impedimento ni una molestia para mí, jamás", James dió un paso hacia ella con determinación.
"Lo sé", dijo ella con voz débil.
"No me arrepiento de amarte", James puso sus manos más allá del rostro de Angela, agarrando su nuca.
"Lo sé", sonrió con sorna.
"Tampoco me arrepiento de hacer esto".
Luego, James presionó sus labios contra los de ella, llenó de pasión y lujuria. Angela abrazó a James con sus enormes brazos con todas sus fuerzas. Ambos estaban mojados por el agua, pero no podía importarles menos. Todo lo que les importaba, y lo único que les importaba, era compartir este momento.
Pronto, ambos separaron sus labios y se prepararon para tener intimidad en la ducha, con el agua todavía saliendo por el filtro. Angela se puso a cuatro patas y comenzó a frotar y chupar el pene erecto de James, haciéndolo gemir de placer. El adolescente acaricio la cabeza de Angela, revolviendo su largo cabello. Finalmente, tras unos minutos, James se corrió dentro de la boca de Angela, quién tragaba el semen de su joven amante.
Angela quito su boca del pene grande y largo de James y lo miró con una mirada sensual. "Soy tuya, James".
"Y yo también soy tuyo, Angie", dijo el chico con voz pesada, jadeando de placer. La mujer mayor estaba contenta con el abreviatura de su nombre saliendo de la boca del adolescente. Era un apodo qué no había escuchado en mucho tiempo.
Angela se preparó para tener sexo. Se mantuvo en esa posición, esperando qué James se la metiera por el trasero, haciendo un espacio lo mejor qué pudo. El agua caía sobre su enorme y ancha espalda. El adolescente le dió unas caricias y chupetones a su espalda mojada con rollos y a sus nalgas, antes de definitivamente masturbarse para endurecer su pene. Cuando estuvo recto, comenzó a introducir lentamente la punta por el hoyo, mientras Angela comenzó a temblar.
"¿Lista?", preguntó James.
"Siempre lo estaré, cariño", dijo Angela con voz sensual.
Así fue el comienzo. Él agarraba sus nalgas y embestía a la muy obesa mujer mayor con lentitud al inicio, acelerando el ritmo a cada minuto. Angela jadeo y gimió de placer, acercándose al orgasmo.
"¡Te amo, Angie!", gritó James con lujuria.
"¡Y-yo también, James!", dijo la mujer mayor con voz débil pero sensual, sintiendo como el agua golpeada su espalda y se deslizaba a los lados de su cuerpo.
Tras unos minutos, ambos estaban extasiados y exhaustos. James soltó un gemido ahogado y se corrió dentro de Angela, embistiendo a la muy obesa mujer con sus últimas fuerzas. Tras unos minutos, James sacó su pene del hoyo, y Angela, exhausta y sudando, se derrumbó boca abajo, luchando por recuperar el aliento y sintiendo el charco de agua en su enorme estómago. James, cansado, se arrastró y cerró la llave del agua con dificultad, jadeando.
Tras un momento donde ambos recuperaron el aliento y las energías, se prepararon para la segunda ronda; Angela se dió la vuelta para acostarse boca arriba, sintiendo una gran presión en su pecho y su cuello siendo aplastado por sus papadas.
"Estoy *huff* lista", dijo Angela con voz débil y profunda.
"Yo también", dijo James mientras se ponía en posición.
Angela abrió las piernas y movió su estómago para darle espacio James, quien estaba preparado para introducir su pene duro y recto en la vagina de la muy obesa mujer. Angela jadeo al sentir el pene frío, duro y mojado del chico dentro de su vagina. Era la primera vez que recibía sexo de parte de un hombre dentro de sus partes íntimas en mucho tiempo.
"Prepárate", dijo James con diversión.
Durante unos minutos, James embistió a Angela con lujuria y pasión, mientras Angela jadeaba con dificultad y placer. Así fue por varios minutos mientras James se corría dentro de la mujer mayor, quién estaba al borde del orgasmo.
"¡James!", jadeo Angela extasiada.
"A-Angela", dijo James, exhausto.
Tras unos minutos, ambos estaban acostados en la ducha, abrazados y besándose apasionadamente y respirando por la nariz. Las manos de James (quién estaba arriba de Angela) estaban sobre los senos de Angela, frotandolas suavemente para el placer de la mujer con obesidad extrema.
Se separaron para recuperar el aliento, mirándose con pasión.
"Te amo", dijo James
"Y yo te amo más", dijo Angela.
Para James, fue el día donde se convirtió oficialmente en hombre. Ese fue el momento donde perdió la virginidad, y también marcó el comienzo de un momento especial e importante en su vida.
Para Angela, fue el día donde finalmente sentaría cabeza con un chico, no, un hombre, distanciándose de su pasado cómo una mujer mujeriega y fiestera. Era el comienzo de un nuevo capítulo en su vida.
Ninguno de los dos se arrepentía de lo que habían hecho. Se enfrentarían a prejuicios y adversidades. Ellos iban a enfrentarlos juntos, y no solo cómo una pareja, sino también cómo un equipo.
"Así es, cariño. Yo...", Angela se tomó un momento para pensar en las palabras adecuadas, su corazón latía a un ritmo acelerado por la emoción y el deseo de decirle a James cómo se sentía. "Te veo con otros ojos".
Esto tomó por sorpresa a James. Antes de qué el adolescente pudiera decir algo, la mujer con obesidad extrema puso su mano regordeta sobre su boca y lo empujó suavemente contra la pared, presionando su cuerpo contra el de James con diversión y placer. El adolescente tuvo una ereccion que presionó contra el estomago de la mujer mayor. Angela tenía una mirada brillante y alegre cómo nunca antes había pasado antes.
"Cuando me defendiste de esos niños, comencé a sentir algo por tí. Fue algo que no he sentido en mucho tiempo", comenzó a sincerarse, "cada cosa qué has hecho por mí, cada palabra...he pensado en todo eso. No he tenido un hombre igual a tí. Eres muy diferente a todos mis ex novios, por no decir mejor que esas excusas de hombres".
James soltó un gemido ahogado. Angela retiró la mano de la boca del adolescente. Al hacerlo, James tomó una bocanada de aire.
"Pero...pero yo arruine tu vida...", fue interrumpido por Angela, quién presionó su enorme cuerpo con más fuerza, haciendo qué James gimiera, pero fue más por placer que por dolor.
"Y fue para bien", dijo con franqueza, "mirando atrás, ninguno de esos hombres superficiales me amaba de verdad por quién era, sino por mi cuerpo". Llevó su mano derecha a la cabeza de James, revolviendo su cabello, mientras que con la mano izquierda froto el torso tonificado del adolescente. "Me hicieron a un lado y nunca se preocuparon por mí", lágrimas comenzaron a salir de sus ojos, mezcladose con las gotas de agua de sus mejillas y sus cuatro papadas. James secó las lágrimas del rostro regordete de la mujer.
"Angela...", dijo James débilmente, con el rostro rojo como un tomate.
"Te perdono", dijo Angela con total honestidad, su voz amenazaba con quebrarse, "amo cada parte de mi cuerpo, y todo es gracias a tí", su mano regordeta con dedos de salchica se posó en el rostro de James, "me hiciste sentir cómo una mujer, no cómo una carga inútil. Eres más valioso que cualquier hombre qué he conocido".
"Ange..."
Sus palabras fueron ahogadas por un beso profundo de los labios carnosos y suaves de Angela. Él no opuso resistencia, y ella no quería dejar de presionar sus labios con los de él. El apasionante momento duró unos pocos minutos, ambos respirando por la nariz para una mayor duración. Finalmente, Angela separó sus labios para recuperar el aliento y retrocedió un paso, poniéndose debajo del agua que caía sobre su cabeza para refrescarse.
Ese fue el primer beso que James había tenido en su vida. Nunca antes había tenido novia. Hoy tal vez sería el día qué eso cambiaría de una vez por todas.
"Angela...", dijo James.
"James, te amo. De verdad te amo", dijo la mujer con obesidad extrema, "dijiste que era hermosa sin importar mi peso, y te creo. He visto cómo me has mirado, cada vez qué dormíamos juntos en la misma cama, cómo me has tratado...he tomado en cuenta cada momento..."
"Yo también te amo", era el turno de James de ser sincero, "es cómo tú dices, me enamoré por quién eras y no por cómo te veías".
"James...", la voz de Angela se había quebrado y más lágrimas salían de sus ojos mientras gotas de agua caían sobre su rostro como una cascada.
"No importa que seas mayor qué yo, te amo sin importar la diferencia de edad entre nosotros. Tu peso tampoco ha sido un impedimento ni una molestia para mí, jamás", James dió un paso hacia ella con determinación.
"Lo sé", dijo ella con voz débil.
"No me arrepiento de amarte", James puso sus manos más allá del rostro de Angela, agarrando su nuca.
"Lo sé", sonrió con sorna.
"Tampoco me arrepiento de hacer esto".
Luego, James presionó sus labios contra los de ella, llenó de pasión y lujuria. Angela abrazó a James con sus enormes brazos con todas sus fuerzas. Ambos estaban mojados por el agua, pero no podía importarles menos. Todo lo que les importaba, y lo único que les importaba, era compartir este momento.
Pronto, ambos separaron sus labios y se prepararon para tener intimidad en la ducha, con el agua todavía saliendo por el filtro. Angela se puso a cuatro patas y comenzó a frotar y chupar el pene erecto de James, haciéndolo gemir de placer. El adolescente acaricio la cabeza de Angela, revolviendo su largo cabello. Finalmente, tras unos minutos, James se corrió dentro de la boca de Angela, quién tragaba el semen de su joven amante.
Angela quito su boca del pene grande y largo de James y lo miró con una mirada sensual. "Soy tuya, James".
"Y yo también soy tuyo, Angie", dijo el chico con voz pesada, jadeando de placer. La mujer mayor estaba contenta con el abreviatura de su nombre saliendo de la boca del adolescente. Era un apodo qué no había escuchado en mucho tiempo.
Angela se preparó para tener sexo. Se mantuvo en esa posición, esperando qué James se la metiera por el trasero, haciendo un espacio lo mejor qué pudo. El agua caía sobre su enorme y ancha espalda. El adolescente le dió unas caricias y chupetones a su espalda mojada con rollos y a sus nalgas, antes de definitivamente masturbarse para endurecer su pene. Cuando estuvo recto, comenzó a introducir lentamente la punta por el hoyo, mientras Angela comenzó a temblar.
"¿Lista?", preguntó James.
"Siempre lo estaré, cariño", dijo Angela con voz sensual.
Así fue el comienzo. Él agarraba sus nalgas y embestía a la muy obesa mujer mayor con lentitud al inicio, acelerando el ritmo a cada minuto. Angela jadeo y gimió de placer, acercándose al orgasmo.
"¡Te amo, Angie!", gritó James con lujuria.
"¡Y-yo también, James!", dijo la mujer mayor con voz débil pero sensual, sintiendo como el agua golpeada su espalda y se deslizaba a los lados de su cuerpo.
Tras unos minutos, ambos estaban extasiados y exhaustos. James soltó un gemido ahogado y se corrió dentro de Angela, embistiendo a la muy obesa mujer con sus últimas fuerzas. Tras unos minutos, James sacó su pene del hoyo, y Angela, exhausta y sudando, se derrumbó boca abajo, luchando por recuperar el aliento y sintiendo el charco de agua en su enorme estómago. James, cansado, se arrastró y cerró la llave del agua con dificultad, jadeando.
Tras un momento donde ambos recuperaron el aliento y las energías, se prepararon para la segunda ronda; Angela se dió la vuelta para acostarse boca arriba, sintiendo una gran presión en su pecho y su cuello siendo aplastado por sus papadas.
"Estoy *huff* lista", dijo Angela con voz débil y profunda.
"Yo también", dijo James mientras se ponía en posición.
Angela abrió las piernas y movió su estómago para darle espacio James, quien estaba preparado para introducir su pene duro y recto en la vagina de la muy obesa mujer. Angela jadeo al sentir el pene frío, duro y mojado del chico dentro de su vagina. Era la primera vez que recibía sexo de parte de un hombre dentro de sus partes íntimas en mucho tiempo.
"Prepárate", dijo James con diversión.
Durante unos minutos, James embistió a Angela con lujuria y pasión, mientras Angela jadeaba con dificultad y placer. Así fue por varios minutos mientras James se corría dentro de la mujer mayor, quién estaba al borde del orgasmo.
"¡James!", jadeo Angela extasiada.
"A-Angela", dijo James, exhausto.
Tras unos minutos, ambos estaban acostados en la ducha, abrazados y besándose apasionadamente y respirando por la nariz. Las manos de James (quién estaba arriba de Angela) estaban sobre los senos de Angela, frotandolas suavemente para el placer de la mujer con obesidad extrema.
Se separaron para recuperar el aliento, mirándose con pasión.
"Te amo", dijo James
"Y yo te amo más", dijo Angela.
Para James, fue el día donde se convirtió oficialmente en hombre. Ese fue el momento donde perdió la virginidad, y también marcó el comienzo de un momento especial e importante en su vida.
Para Angela, fue el día donde finalmente sentaría cabeza con un chico, no, un hombre, distanciándose de su pasado cómo una mujer mujeriega y fiestera. Era el comienzo de un nuevo capítulo en su vida.
Ninguno de los dos se arrepentía de lo que habían hecho. Se enfrentarían a prejuicios y adversidades. Ellos iban a enfrentarlos juntos, y no solo cómo una pareja, sino también cómo un equipo.
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June 1
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