La casa de la cocinera...
La nueva realidad
chapter 26
by
Arkaios15
El viaje hacia la casa de la enorme mujer estuvo lleno de complicaciones para la joven diminuta qué aun no tenía la mínima idea de que le podría pasar con esta nueva persona.
"Por favor si logro recuperar mi tamaño original juro que no volveré a meterme con un diminuto por el resto de mi vida" Rogaba la pequeña niña al no ver una salida dentro de todo este tormento que significa ser la nueva esclava de su madre.
La pobre niña luchaba con todas sus fuerzas sobre el nauseabundo olor que la rodeaba debido a la ropa interior usada qué estaba amarrada.
Al cabo de unos 30 minutos de viaje finalmente Jocelyn llegó hacia su hogar y como si fuera una niña al recibir un regalo de navidad no perdió el tiempo en entrar hacia su habitación para hablar con la niña diminuta y dejar en claro la diversión qué podría llegar en los próximos minutos.
Al entrar a su habitación Jocelyn saco a a la diminuta de su bolso y con una maestría increíble la despegó de la tela morada dándole un alivio momentáneo al alejarse de la sucia braga pero todo esa esperanza se desvaneció cuando Belén fue colocada en la enorme cama y todo su mundo se vio oscurecido bajo la titanica sombra de la mujer cocinera.
"Cual es tu nombre jovencita? Preguntó Jocelyn mientras le daba la espalda a la niña diminuta qué no podría quitar la vista del enorme trasero de la mujer.
"Me llamó Belén señora" Respondió la joven mujer pero de un momento a otro se vio aplastada por el inmenso cuerpo de la mujer que sin previo aviso tomó asiento sobre la patética niña.
"Al parecer no tiene una pizca de educación... No es algo que pueda dejar pasar" Respondió Jocelyn mientras sentía las débiles luchas de Belén sobre una de sus mejillas.
Bajo una de las enormes mejillas de la mujer cocinera, Belén luchaba por liberarse pero todos sus esfuerzos fueron en vano cuando en apenas unos minutos sintió que la presión comenzaba a desaparecer dando a entender que Jocelyn se estaba colocando de pie.
"Dejame dejarte algo claro cuando te diga algo espero que me respondas como señorita o al contrario puede complicar tu estancia en mi casa" Hablo Jocelyn mientras levantaba a la niña que se quejaba del dolor.
"Disculpeme señorita pero estaba muy afectada por el olor de su prenda interior" Trato de pedir disculpas Belén para evitar otro posible castigo de esta mujer totalmente desconocida.
"Pobrecita!!! No te preocupes por más castigos... Me iré a dar una ducha mientras tu puedes descansar de vuelta en mi bolso pero sin mi ropa interior" Respondió con voz maternal la mujer mientras volvía a colocar a Belén sobre su bolso enorme aunque esta vez fue lo suficientemente amable para sacar sus prendas sucias aunque eso no evitaba que el olor siguiera en su interior.
Para fortuna de Belén pudo descansar durante unos 15 minutos antes de que se volvieran a escuchar los retumbantes pasos de Jocelyn qué indicaba qué su ducha había terminado y que tarde o temprano iba a comenzar a jugar con la desafortunada niña encogida.
Rápidamente Belén fue colocada sobre la pequeña mesa de la habitación donde pudo ver como Jocelyn buscaba entre sus cajones un poco de ropa después de su relajante baño.
"Bien querida que opinas sobre la braga qué deberia ocupar - Pregunto la anciana mientras sacaba algunas opciones de su cajón - tenemos la tanga verde, la azul y por supuesto que la morada qué ya esta usada" Se rió la mujer enorme al observar las acciones de la mujer pequeña.
"Pero señorita no se supone que se dio un baño... No debería ponerse una braga limpia?" Preguntó Belén con mucho miedo al no saber las intenciones de Jocelyn qué simplemente se movía en su habitación.
"Querida solo me di una ducha para sacarme el calor que hace hoy pero te advierto qué el almuerzo me cayó mal por lo que prontamente saldrán las consecuencias" Hablo la mujer en el momento en que unos fuertes ruidos se escuchaban en su interior qué hizo suspirar a Jocelyn.
Con esa advertencia Jocelyn decidió volver a usar la braga morada sin darle importancia su uso reciente y al cabo de unos segundos tomo a Belén donde la dejo en una de sus nalgas enormes mientras ella estaba acostada en su enorme cama que crujio por el repentino aumento de peso.
"Mientras te digo lo que haremos durante tu estadía quiero que me des un masaje en mi trasero y si haces un buen trabajo puedo dejarte comer algo pero si no me gusta tu trabajo pasaras la cena en mi trasero o zapatos para trabajar" Ordeno con voz demandante la mujer enorme mientras se relajaba al sentir las pequeñas manos de Belén en sus nalgas carnosas.
"Como aun son las 5 podremos tener un tiempo para conocernos pero primero te diré cual es nuestro itinerario para que no haya problemas en el horario pero yo soy una persona que se toma en serio la responsabilidad" Dijo Jocelyn mientras sentía los esfuerzos de Belén sobre su mejilla izquierda.
"Veo que eres buena en dar masajes - Suspiro Jocelyn de alivio que hizo que Belén se sintiera un poco mejor en realizar esta tarea tan titanica - A las 8 PM nos preparemos para la cena pero como no tengo ánimos en hacerla me acompañaras a comprarla y después de la cena siempre veo mi telenovela por lo que alguien tendrá como trabajo olfatear todos los gases que saldrán durante mi tiempo de ocio para que no apeste mi casa" Se rió Jocelyn al saber la difícil tarea que le daba a la joven mujer.
"Al termino de la telenovela tendremos un pequeño tiempo para que me vuelvas a dar otro masaje y cuando sea la hora de dormir tengo la mejor cama en esta casa - Dijo la mujer moviendo ligeramente sus mejillas provocando un terremoto para la mala fortuna de Belén - Y el único precio que tienes que pagar es soportar unas cuantas brisas matutinas" Con esas palabras Jocelyn dio por cerrado el recuento de su itinerario personal.
De un momento a otro el mundo de Belén se volvio un caos cuando Jocelyn decidió que era suficiente del masaje y para dar comienzo a la diversión.
"Además te quiero mostrar lo que te va pasar si es que no cumples con lo que pido y me haces enojar" Dijo Jocelyn mientras salía de la habitación con la diminuta entre sus dedos qué apenas pudo hacer nada para defenderse del agarre titanico de la cocinera.
Jocelyn bajo de su habitación hacia el living donde Belén pudo echar un mejor vistazo hacia la estructura de la casa notando un enorme televisor y un sillón bastante viejo pero que suponía que era el favorito de esta mujer psicópata.
"Te contaré algo querida. Estos últimos días he tenido un problema judicial con mi hijo porque el me demandó de hacer vender a su prometida que sufrió el virus de la reducción - La mujer hizo una pausa mientras echaba un vistazo al viejo y enorme sofá - Ademas la estúpida abogada de mi hija también es una diminuta y como esta protegida por el gobierno no puede tocarle un pelo pero si llego a ganar este juicio pedire una compensación por parte de ella" Se rió Jocelyn mientras imaginaba las torturas que le haría a la pobre mujer abogada.
"Pero señorita que tipo de compensación tiene planeado para ella y no cree que es muy raro que la esposa de su hijo haya desaparecido sin dejar rastro" Belén preguntó queriendo ponerse en el lado bueno de la mujer para no convertirse en su nueva mascota.
"He pensado en un esclavo para que limpie mi trasero cuando me baño y si es permanente mucho mejor - Sonrió Jocelyn pero para Belén era una locura qué alguien pudiera pensar de esa manera con los diminutos - Sobre mi nuera tiene razón ella no ha desaparecido simplemente se está aclimatando a su nuevo estilo de vida" Belén al escuchar esas palabras supo de forma inmediata lo que pasaba en esta casa que simplemente comenzó a forcejear contra el agarre de forma inútil.
Jocelyn sacó una especie de tela que a simple vista no se notaba sobre el sillón pero lo que vio ahí Belén le helo la sangre al ver la crueldad qué tenía las personas sobre la gente con el virus no tenía límites alguno.
"Belén te presento a mi nuera Francine - Se rió Jocelyn al ver como la mujer no hacia ningún movimiento - Como te comente ella se está acostumbrando a su nueva vida por lo que en estos momentos no tiene muchas ganas de entablar una conversación como la gente decente" Belén observó incredula la figura de la mujer que aparentaba tener la misma edad que su madre. Francine esta cosida a las fibras del sofá entre medio de dos enormes huellas qué demostraba los años de uso por parte de Jocelyn pero el verdadero horror era saber cuanto tiempo llevaba ahí sin que nadie se diera cuenta de su presencia.
"Cuanto tiempo lleva ahí? Preguntó Belén un poco asustada sobre lo que podría pasar si hacía enojar a Jocelyn.
"Como un mes pero no es permanente ya que necesito que ella diga que yo la salve en el juicio pero como es muy terca tengo que hacerla cambiar de opinión - Dijo Jocelyn con total indiferencia mientras le daba la espalda a su nuera - Dime Francine ya estas dispuesta a cooperar porque te advierto qué los mariscos me están causando estragos en mi interior" Hablaba Jocelyn mientras colocaba a Belén sobre sus enormes pechos.
"Con que sigues con el plan de hacerme la ley del hielo - Jocelyn usos sus manos para empezar a separar sus pesadas mejillas - Espero que te guste lo que se avecina en estos momentos" Con una diversión morbida la mujer comenzó a descender lentamente sobre la mujer que comenzó agitar su cuerpo tratando de liberarse de las gruesas costuras.
"Por favor Jocelyn... Ya no aguanto más esta situación... Soy la madre de tu nieto" Finalmente hablo la decaída mujer mientras veía como las nalgas bajaban como si de un par de meteoritos se tratara.
"Creeme querida que no es tan necesario tu opinión en el caso ya que tengo todas las de ganar pero siempre he sido una mujer que le gusta asegurar las cosas" Dijo Jocelyn finalmente tomando asiento tragando por completo a la diminuta qué no pasó mucho tiempo cuando un fuerte pedo salía de su interior.
"Ufff acaso no dije que los mariscos me estaban dando problemas - Se rió Jocelyn mientras agitaba con su mano el olor que lograba escapar - Aunque me siento un poco mal contigo querida" Jocelyn hablo mientras miraba a la diminuta entre su escote.
"Porque señorita... Yo hice lo que me pidió" Dijo Belén sin pensar en sus palabras.
"Te dije que me ibas a acompañar al mercado para comprar la cena y donde crees que viajaras en el trayecto" Dijo Jocelyn levantando sutilmente su trasero para dejar salir otra ráfaga de aire tóxico.
"Pero puedo viajar en su escote y si la gente pregunta puedo decir que usted es mi abuela y que soy muy afortunada de tenerla como apoyo" Belén mintió sabiendo que lo que le esperaba en el interior del trasero de la mujer enorme.
"Me halagas querida pero a mi no me interesa tener a una diminuta como nieta - Dijo Jocelyn con voz molesta mientras tomaba del pelo a Belén que no se esperaba tal reacción de la anciana - Ya te dije lo que te iba a pasar si me hacías enfadar así que digamos que estas en tiempo fuera hasta la hora del masaje" Jocelyn se levanto del sillón dando un respiro a su nuera que estaba envuelta entre los gases tóxicos de aquella mujer.
Con una mano libre la mujer comenzó a hurgar en su trasero para retirar su tanga de las profundidades qué hizo que Belén comenzará a suplicar por su seguridad.
"Por favor señorita no quise ofenderla!!! Puedo quedarme callada durante mientras ve la televisión" Gritaba Belén mientras notaba que se acercaba a la grieta enorme qué amenazaba con tragarsela.
"Por supuesto que te quedaras callada pero te quedaras en mi trasero y trata de no ahogarte con el sudor que ya siento que se acumula en mi interior" Se rió Jocelyn mientras soltaba a la niña que cayó directo al abismo y sin perder el tiempo decidió soltar la tanga para seguir con su rutina.
Con ese ligero cambio la mujer decidió volver a tomar asiento pero sin antes burlarse de su nuera que miraba incrédula la escena con Belén.
"Quieres hablar antes de que tome asiento porque no me levantaré durante un buen tiempo" Dijo Jocelyn sabiendo que lo que diga la mujer ella hará lo que le plazca.
"Suegra por favor... Voy a declarar a su favor pero ya no quiero estar en esta situación" Las lagrimas brotaron del rostro de Francine sobre las usuales torturas de parte de Jocelyn.
"Me alegra oír eso querida pero para tu mala suerte tienes que esperar una semana más así que seguirás en el sofá pero cuando vuelva mi hijo vamos a poner unas cuantas reglas nuevas en la casa" Dijo Jocelyn sin la menor intención de ayudar a la diminuta qué le rogaba por ayuda.
"Jocelyn no puedo aguantar más esta situación - Cuando Francine volvía a hablar fue interrumpida por un fuerte pedo de su suegra que simplemente se rió al sentir las patética luchas de Belén en su interior.
" Ya soportaste un mes que puede ocurrir con una simple semana adicional - Dijo Jocelyn mientras volvía a tomar asiento - Además solo tienes que soportar esto cuando veo mi telenovela favorita qué son tres horas al día" Hablo la mujer mientras dejaba salir otro pedo potente para reafirmar su postura.
Mientras por su parte Belén comprendió la razón por la que Isabel estaba tan preocupada por la seguridad de su próximo juguete ya que el ambiente en el interior del trasero de Jocelyn estaba a un nivel completamente diferente al de su madre o los pocos segundos que estuvo en el trasero de Isabel.
Cada respiro qué daba Belén estaba contaminado por los gases tóxicos que liberaba la enorme mujer ya que al tener un trasero tan masivo los propios gases tenían dificultad para salir al exterior y eso explicaba porque la tanga qué ella ocupaba estaba en tan mal estado y aportaba una capa extra al mal olor que reinaba en cada rincón de la grieta masiva de Jocelyn.
Tras esa acción Jocelyn prendió la televisión dispuesta a ver capítulos viejos de su telenovela hasta que sea la hora de ir comprar la cena y sabiendo el estragos que le causó los mariscos de la cena sabía que tenía a las personas correctas para recibir sus propios pedos para su placer por lo que puso toda su atención en el televisor sin antes soltar otro potente pedo para mala fortuna de Belén y Francine.
Qué sucederá a continuación?