La familia Rodriguez...
La nueva realidad
chapter 8
by
Arkaios15
Sebastian y Valeria se acercaron en silencio hacia el inmenso sillón donde las tres mujeres gigantes conversaban y se burlaban de Sofia.
"Donde podremos escondernos de esa mujer" Susurro Sebastian al no ver ningún escondite seguro.
"Sebastian mira ahí!! Valeria le señaló al hombre un bolso deportivo que estaba a medio cerrar sin la certeza de quien podría pertenecer.
"Puede ser una opción pero aún no sabemos a quien pertenece ese bolso" Replico el hombre con inseguridad al pensar que podrían caer en una trampa de Yenny.
"Es nuestra única opción y si ese bolso le pertenece a mi abuela puedo convencerla de que no devuelvas a mi madre" Dijo Valeria con convencimiento para poder escapar de la casa de su malvada tía.
"Bien entremos en ese bolso" Dijo Sebastian al momento de entrar junto a Valeria en el enorme sitio mientras esperaban que no fueran descubiertos.
Los minutos pasaron lentamente para los diminutos que estaban demasiado nerviosos para hacer algún movimiento que delatara su presencia.
"Yenny querida tengo que irme" Hablo Giannina mientras se ponía de pie e iba en busca de sus cosas.
"Espera Giannina aun no me dijiste para que son estas pastillas? Yenny la interrumpió mientras mostraba la bolsa llena de pastillas.
"Si le das a alguien esas pastillas se encogeran como lo que tienen el virus pero como son experimentales pueden recuperar su tamaño original en cuestión de días" Le explico Giannina sobre la pequeña bolsa.
"Es increíble¡¡ Puedo usarlo con Belén si es grosera conmigo" Dijo Yenny con emoción al imaginar tener a su hija del tamaño de un insecto como su sobrina.
"Yo las ocupo cuando mi hija se porta mal pero cuando logre crear las pastillas permanentes sin duda te enviaré una caja pero recuerda esto es secreto ni siquiera la directora del campus sabe de este experimento" Giannina le guiño un ojo a su amiga mientras tomaba su bolso para dirigirse a su hogar.
"Por supuesto cuenta con mi silencio" Le dijo la mujer caribeña a su amiga que se despedía de ella y también de la madre de Yenny.
El entorno de Sebastian y Valeria se movió violentamente indicando que el dueño de este bolso se había puesto en camino hacia otra dirección.
"De verdad espero que vayamos a casa de mi abuela" Dijo Valeria intentando mantener el equilibrio entre los constantes temblores.
"Sea de quien sea este bolso podremos decir que no huele a rosas" Dijo Sebastian al notar un nauseabundo olor a sudor y pedos viejos.
El viaje aunque estuvo llenos de movimientos bruscos solo cesaron al cabo de unos 45 minutos cuando Giannina llegó a su hogar dejando el bolso en su living.
"Oye Baitiare estas en casa? Giannina pregunto a quien sea que estuviera en la vivienda.
"Acabo de llegar mamá" Una voz femenina respondió desde el segundo piso.
Al cabo de unos segundos una adolescente bajo enseguida para ir hacia donde estaba Giannina que estaba sentada en el living tomando un pequeño descanso.
"Como estuvo el gimnasio? Preguntó la adolescente al ver la ropa de su madre.
"Diria que estuvo bien pero no encontré a ningún diminuto nuevo para ser mi esclavo" Comento con fastidio la mujer madura al no encontrar potenciales presas para su entretenimiento.
"Es una pena. Asi que nadie tuvo la desgracia de ser tu esponja en la ducha" Se burló Baitiare de su madre.
"Cuida tus palabras muchachita si no quieres que te quite tus esclavos" Le hablo con tono autoritario hacia su hija.
"Vamos no seas aguafiestas y además ellas se encuentran ocupadas con una tarea que les ordené" Dijo la adolescente al tomar asiento cerca de su madre.
"Esta bien sigue con lo tuyo mientras tanto yo estaré lavando la ropa del gimnasio" Dijo Giannina al llevarse su bolso hacia la lavandería.
Los incesantes temblores habían regresado para las dos personas pequeñas que se preguntaban que estaba pasando en el exterior.
"Que esta sucediendo allá afuera" Hablo Sebastian apenas manteniendo el equilibrio.
"Apenas logre escuchar ruido afuera así que aún creo que la abuela debe estar ocupada con sus maletas" Se dijo Valeria a si misma sin tener la mínima idea de donde estaban.
La mujer enorme dejo su bolso sobre una mesa que estaba en la lavandería y de forma inmediata lo abrió para sacar su ropa del gimnasio.
Una gran franja de luz se filtro en el interior del bolso que cegó temporalmente a los dos pequeños pero al recuperar la visión se sorprendieron ver el enorme rostro de una mujer desconocida para ellos.
"Que sorpresa!! Acaso unos insectos se perdieron en su travesía" Dijo la enorme mujer al notar a la pareja de diminutos entre su ropa.
Sin darle una oportunidad de escape la enorme mano de Giannina tomó bruscamente a Sebastian y Valeria para llevarlo a la altura de su rostro.
Valeria pudo observar en toda su plenitud la apariencia de Giannina y le llamó la atención de que conocía a estar mujer perfectamente desde su realidad.
Giannina era la profesora cuando estuvo en la universidad y sabía perfectamente el físico de esta mujer. Su aspecto no era muy diferente que el de Yenny pero su trasero era un poco menor que la mujer caribeña pero su gran busto se llevaba toda la atención ya que superaba fácilmente a cualquier que Valeria hubiera conocido.
"Con que en esta realidad nunca conocí a la profesora Giannina" Se dijo mentalmente la joven pero su rostro rápidamente cambió a uno de terror absoluto.
"Si estamos en la casa de Giannina significa que su hija también está acá" Valeria no pudo pensar en sus problemas con Baitiare cuando era universitaria.
"Quienes son ustedes? Preguntó Giannina al ver los rostros atemorizados de su nueva captura.
"Soy Valeria y el es mi amigo Sebastian" Grito la niña pequeña esperando una simpatía de la mujer hispana.
"Oh¡¡ Tu eres la sobrina de Yenny que se contagio con el virus" Se río Giannina aunque esa declaración puso pálida a la mujer pequeña.
"Hoy tengo mucha suerte¡ cuando pensé que no encontré ninguna mascota para jugar apareces la sobrina de mi amiga junto a su amigo dispuesto a ser mi esclavos" Dijo emocionada sin el interés de llevar de regreso a Valeria donde su tía.
"Eso si no puedo dejar que Yenny se entere de que tengo su sobrina así que te mantendré oculta. Pero donde puedo esconderte cuando ella venga a mi hogar" Se preguntó para ella pero en el fondo tenía bien claro el lugar donde irían sus nuevas mascotas.
"Ohh ya me acordé¡¡¡ Tanto Baitiare como yo necesitamos un filtro de pedos y justamente ustedes son dos" Dijo Giannina que para la confusión de los pequeños lo puso entre sus pechos para lavar su ropa.
Giannina solo sonrio con malicia mientras empezaba a sacar la ropa sucia tras su sección de ejercicio matutino.
"Escuchen mis queridos amiguitos le mostraré su nuevo trabajo" Dijo sacando un par de medias negras que estaban un poco húmeda. Después de colocarla en la lavadora sacó una braga de color negra que apestaban bastante para la propia mujer gigante.
La mujer acercó su braga donde estaban los pequeños para que pudieran saber en qué iban a lidiar durante el resto de sus vidas.
"Ufff todo los batidos de la mañana me provocan unos gases terribles pero sin duda son peores cuando pruebo la comida mexicana" Dijo mientras abanicaba su mano para alejar el potente hedor de sus bragas.
"Bien? quien quiere ser el primero en ser mi filtro de pedos? Preguntó de forma sarcástica Giannina al ver como la pareja no respondía nada.
"Por favor no puedes hacernos esto¡¡¡ También somos seres humanos" Hablo finalmente Valeria intentando evitar una nueva vida de servidumbre hacia alguien de mayor tamaño que ella.
"Hmmm me encanta tu actitud así que tu serás mi filtro personal por esta semana mientras tanto tu hombrecito estarás con mi hija" Giannina dijo mientras sus dedos sacaban a Valeria entre su escote que solo pudo patalear al verse impotente frente a los dedos masivos.
"Si haces un gran trabajo te prometo que te sacare por aire fresco para que puedas frotar mis pies" Dijo Giannina mientras comenzaba a bajar su pantalón deportivo revelando un gran trasero.
Con su otra mano empezó a jalar una tanga de color amarilla que estaba en las profundidades de su trasero y así crear un pequeño pasadizo para su nuevo filtro.
"No te preocupes querida prontamente te pondrás a trabajar porque los huevos de antes ya están causando estragos en mi interior" Dijo cuando soltó la figura de Valeria que chocó contra la tela de gran tamaño y con total indiferencia dejó que la tanga volviera a su sitio arrastrando a la pobre mujer a la total oscuridad.
Valeria estaba lleno de miedo al no poder ser capaz de mover ni un músculo en su nueva prisión. Las dos paredes carnosas impedían que la mujer pudiera salir de este infierno apestoso.
El olor de la braga anterior era potente pero no se podría comparar a lo que había en el interior de Giannina ya que indicaba que sus pedos eran muchos peores que los de Yenny y Shannon.
"Ahora que ella está en su posición es hora de llevarte donde mi hija para que también te pongas a trabajar" Dijo Giannina para ponerse en camino donde su hija pero antes de salir de la lavandería se detuvo en seco para que un grave pedo saliera de sus mejillas que temblaron como si de un terremoto se tratara.
"Vaya ese fue fuerte para ser su primer pedo pero vendrán peores y los matutinos son dignos de estudio" Dijo dándose palmadas a su trasero masivo.
No había pasado un minuto cuando Valeria ya fue atacada a quemarropa por un pedo bastante potente para la pobre mujer. El huracán de aire caliente la golpeó en toda la cara amenazando con hacerla trizas si el virus no hubiera echo su cuerpo tan resistente.
Al momento de apagarse aquella liberación trajo consigo el peor de los olores. Una combinación de huevos podridos persistía cada centímetros del interior de la grieta de la gran mujer pero todo eso no era nada cuando Giannina se puso en movimiento aplastando el cuerpo de Valeria en un mar de carne regordeta.
Giannina subió hacia la habitación de su hija y cuando entró vio a Baitiare en su celular mientras algunas pequeñas le frotaban sus pies.
"Paso algo mamá? Preguntó la adolescente al notar a su madre en la entrada.
"Cuando estaba revisando mi bolso note que había dos diminutos entre mi ropa así que te traje a uno de ellos" Dijo sacando a Sebastian de su escote y entregándolo a su hija que lo miro de forma repulsiva.
"Se que odias a los hombres pero la mujer que estaba con él ya se encuentra trabajando como mi filtro de pedos" Dijo mientras meneaba su trasero que solo recibió en respuesta un gemido de frustración por parte de su hija.
"Esta bien pero espero que también compartas conmigo a esa pequeña perra que esta dentro de tu trasero" Baitiare dijo mientras tomaba a Sebastian entres sus dedos.
"Por cierto puedes hacer lo que quieras con el pero si viene Yenny de visita tendrás que esconder a ese hombrecito" Hablo en tono serio Giannina que sorprendió a la adolescente.
"Porque no quieres que tu amiga los veas? No se supone que cuando ella viene siempre hace un dia de SPA junto a tus esclavos" Baitiare estaba confundida por las palabras de su madre.
"Lo que pasa es que estos pequeños pertenecen a Yenny pero son tan lindos y no están entrenados como los nuestros que prefiero quedármelo con ellos para siempre" Dijo Giannina con un guiño que solo llevo a las risas de su hija.
"Por mi esta bien y pondré a este pequeño insecto a trabajar para ver que tan bueno es como esclavo" Dijo Baitiare mientras le ordenaba a las mujeres diminutas que ya no requería de sus servicios.
"Yo estaré en mi habitación tomando una siesta y después me levantaré para hacer la cena" Respondió Giannina mientras se iba hacia su habitación dejando a su hija sola.
Que sucederá a continuación?